Ley de despenalización del consumo...

La problemática actual que se plantea es acerca de la conveniencia o inconveniencia de impulsar en nuestro país, la despenalización del consumo personal de drogas, evaluándose de qué manera podrían repercutir dichas medidas sobre la sociedad.


Están quienes tienen una postura a
favor de la despenzalización, fundamentando que es absurdo perseguir a los consumidores para llegar a los verdaderos delincuentes: los narcotraficantes,y que con ésta medida se podrían descomprimir los tribunales ya que se dejarán de lado los casos de droga vinculados al consumo personal, para atender casos más serios e importantes.

Para el legislador García "despenalizar no resuelve el problema de las drogas, pero permitirá abordarlo con muchísimos menos prejuicio y ello ayudaría a que los consumidores tuvieran más posibilidades de acercarse al sistema de salud", considero este argumento como válido, ya que las personas que consumen algún tipo de droga, con esta ley podrán pedir ayuda para rehabilitarse sin temor a ser juzgados por ser considerados delincuentes o ilegales.

Por otra parte, muchos especialistas, como el odontólogo Granero, están en contra de aprobar dicha ley porque argumentan que no se logrará llegar al fondo del problema que es detener a los narcotraficantes que le venden a menores sin importarles que están arruinando la vida de estos niños o adolescentes. Considero que ésta postura también es aceptable porque al no penalizar el consumo se podría llegar a incrementar mucho más el problema, y los consumidores podrían comenzar a consumir en lugares no tan privados.


Todos parecemos tener nuestra propia opinión acerca de este gran debate que viene desde hace años y que, sin duda, genera grandes polémicas en la sociedad argentina y en el resto del mundo que opina acerca de lo que sería correcto o no respecto a esta ley. Parece ser que sólo nos queda esperar a que dicha ley llegue al Congreso Nacional y ver que decisión toman nuestros funcionarios. Por el momento, sólo nos resta opinar.

Los jóvenes y la participación política, social y ciudadana...

El sentido común parece indicar que la historia que forjaron ciertos administradores políticos, hace que los jóvenes odien la política y no se interesen por participar de la misma. Pero en realidad, los jóvenes queremos participar y nos interesamos por la misma, es sólo que no encontramos el modo de involucrarnos activamente.

Según una encuesta realizada en Febrero de 2009 por una conocida consultora, el 74 % de lo jóvenes entre 20 y 28 años les interesa poco o nada la política; y pienso que esto se debe a que durante su adolescencia, quienes se encargaban de gobernar el país lo hicieron inadecuadamente y provocaron
la desconfianza del pueblo.

El desgano juvenil y de la sociedad entera no es un fenómeno exclusivamente de nuestro país pero es posible revertirlo
. Prueba de ello es la gran participación de los jóvenes en las últimas elecciones de Estados Unidos y Venezuela, por ejemplo.

Considero que los "nuevos jóvenes" sí nos interesamos en la política, pero esto no se debe a que la forma de gobernar de hoy en día sea mejor que la de hace 10 años atrás, sino todo lo contrario: la crisis profunda que estamos atravesando, nos estimula a informarnos y querer participar política y socialmente para revertir dicha situación.


Para captar el interés de los jóvenes, lo que hay que hacer es respetarnos y tratar de comprender nuestra nueva visión del mundo, sin subestimarnos
y sin intentar manipularnos sobre todas las cosas.

Nuestro país necesita el entusiasmo y la entrega tanto de las generaciones jóvenes o "nuevas" como de las demás; para lograr conjuntamente no cometer los mismos errores de siempre e intentar progresar.

Micaela Pandolfi 3°V

Mirada crítica al reciente conflicto del campo...

Parece ser que el conflicto Estado-campo no es más que una lucha por intereses y poder que parece no acabar. Ambos quieren contar con el apoyo de la mayor parte de la sociedad e intentan defender sus posturas manifestando que quieren lo mejor para "toda" la sociedad y todos los sectores que la conforman.

Por un lado, el campo sostiene que este conflicto involucra a todas las personas cuando en realidad sólo quieren beneficiarse los dirigentes políticos que representan al mismo, y poco les importa la situación de los pequeños productores que son quienes verdaderamente la pasan mal con el aumento de las retenciones móviles.

Por otro lado, el gobierno no quiere "dar el brazo a torcer" y reconocer que no está actuando de manera razonable porque sólo quiere mostrarse como un gobierno sólido y justo, y sólo logra mostrar soberbia ante el pueblo argentino.

Considerando todo lo mencionado podríamos plantearnos ¿quién es el bueno y quién es el malo? ¿quién tiene la razón? ¿cuándo acabará dicho conflicto?. Como planteó Barone, "lo difícil es dar término a esta historia porque ya no va a haber empate, y como no está asegurado el desenlace entonces se alarga y Argentina pierde", por ejemplo, con los cortes de rutas todos perdíamos porque el desavastecimiento en las ciudades se incrementaba cada vez más.

Esta lucha de intereses parece no cesar todavía y los perjudicados somos todos los argentinos.

Derecho a tener derecho...

Para introducirnos en el tema, definiría derecho como facultades o poderes inviolables de los que gozan los habitantes, ciudadanos y poderes públicos.


Todos los seres humanos cualquiera sea su estatus, sexo, etnia o nacionalidad tienen la obligación de poseer derechos y hacerlos valer, hablando específicamente del derecho a un medio ambiente seguro y saludable.

A lo largo de la historia, el hombre ha actuado a su gusto construyendo, deforestando y destruyendo todo a su paso, sin darle mucha importancia al ambiente en el que vive y a las consecuencias que le acarrearían tarde o temprano.

El artículo 41 de la Constitución Nacional Argentina que se incorporó en la reforma de 1994 reconoce el derecho a tener un ambiente sano; equilibrado y habla sobre la preservación del mismo y que las actividades presentes no afecten generaciones futuras. Dicho artículo fue y será ignorado por el hombre egoísta que solo pretende obtener más capital.

Los ejemplos están a simple vista como es el caso de Tinogasta, Catamarca que se deseaba explotar minas de uranio, cobre, plata y demás, y gracias al pueblo argentino que apoyó, con su firma, y a los tinogasteños no se permitirá la entrada de la empresa, destinada a este trabajo, mientras no se tenga el consenso social, que se toma con esperanza pero con dudas.

Si el pueblo no se hubiera unido para esta causa se hubiera llevado a cabo la explotación, ¿Cómo nos cuida el Estado?.

Otro gran ejemplo es el caso del Riachuelo en Buenos Aires, que posee diferentes problemas ya sea por la contaminación del agua o por las enfermedades que produce a los menores (generaciones futuras) que habitan es sus proximidades. En esta cuenca se encuentran radicados gran cantidad de desechos industriales que son tóxicos. ¿Dónde está el Estado? ¿El Estado se tapará los ojos con billetes?.

Aunque creo que para buscar un culpable cada uno se tendría que mirar en el espejo, ya que todos contribuímos a que el mundo, es sí, esté como está.

Los derechos están para todos, para que se cumplan y para que los hagamos cumplir, no solo cuando los necesitamos sino siempre, y si queremos nuestros derechos realicemos nuestra parte, cuidemos nuestro mundo.

Teresita Mondino 3°V